Comprar una máquina es fácil. Sostenerla trabajando es lo que define si fue un buen negocio.

Tenemos taller propio sobre Ruta Nacional 188 y stock de repuestos de las marcas que vendemos, así que una reparación no depende de un pedido a Buenos Aires. Cuando la máquina no se puede mover, vamos nosotros: atendemos en el campo y en obra.

También trabajamos con planes de financiación, para que la inversión no se coma el capital de trabajo de la temporada.

Si tenés una unidad parada —la hayas comprado acá o no— escribinos y la vemos.